Se cerraron las luces del cine, ella se puso las gafas con una sútil delicadeza suave y lenta. Aunque estaba oscuro pudo ver sus bellas manos. La miró con una sonrisa amable le cogió la mano con un gesto de ternura inusual . No se lo podía creer. Se miraron en la oscuridad, se quitó las gafas con la misma delicadeza que se las había puesto, se inclinó hacia ella y besó sus labios con una suavidad extrema, volvió a sonreir. La película empezaba y con las manos entrelazadas un escalofrío de placer la envolvió y en su piel quedó manifiesta.
sábado, 10 de septiembre de 2016
En el cine
Se cerraron las luces del cine, ella se puso las gafas con una sútil delicadeza suave y lenta. Aunque estaba oscuro pudo ver sus bellas manos. La miró con una sonrisa amable le cogió la mano con un gesto de ternura inusual . No se lo podía creer. Se miraron en la oscuridad, se quitó las gafas con la misma delicadeza que se las había puesto, se inclinó hacia ella y besó sus labios con una suavidad extrema, volvió a sonreir. La película empezaba y con las manos entrelazadas un escalofrío de placer la envolvió y en su piel quedó manifiesta.
miércoles, 7 de septiembre de 2016
fugacidad
Fuiste tan fugaz como el destello de una estrella caída,
tu luz se fundió en la noche y apenas y se pudo percibir
con las miradas, duró lo que dura un suspiro de añoranza.
tu luz se fundió en la noche y apenas y se pudo percibir
con las miradas, duró lo que dura un suspiro de añoranza.
martes, 6 de septiembre de 2016
La mar me regala calma
La mar me regala calma
los animales miradas cómplices
es en la soledad donde me encuentro.
y me nutro de lo efímero
la rutina es mi sombra...
me persigue siempre sin alcanzarme.
Las palabras son como agua que se desliza
entre mis manos, quiero abrazarlas
y se escurren entre las arrugas de la piel
curtida por el sol y las ranura de los dedos
que no acarician, sólo expresan chasquidos
que silenciosos justifican una presencia.
los animales miradas cómplices
es en la soledad donde me encuentro.
y me nutro de lo efímero
la rutina es mi sombra...
me persigue siempre sin alcanzarme.
Las palabras son como agua que se desliza
entre mis manos, quiero abrazarlas
y se escurren entre las arrugas de la piel
curtida por el sol y las ranura de los dedos
que no acarician, sólo expresan chasquidos
que silenciosos justifican una presencia.
lunes, 5 de septiembre de 2016
Símbolo de un sueño
Alguna vez había tenido algún sueño premonitorio y curiosamente una imagen que había visto por la noche la trasladó a uno de estos sueños que había tenido meses atrás y pensó que había algún símbolo y evidentemente daba un no sé qué, en que pensar. En el sueño liberaba una tortuga atrapada en el aire por el malabarismo que hacia con ella un elefante patas arriba. Era un sueño muy extraño, pero lo recordaba perfectamente porque lo había escrito y releído alguna que otra vez. Ella interpretó que la tortuga podía ser ella o algún sentimiento o circunstancia referidos a su persona. La tortuga en el sueño, una vez salió liberada, corría a paso bastante rápido según su condición de tortuga, por un camino que iba a la mar. En el sueño durante un momento apareció un amigo, esto también la hizo dudar, el porqué este amigo y no otro. Pero relacionado con la imagen que había visto en Facebook de una mujer que la seguía habitualmente, un primer plano de ella con una tortuga cara a cara, decía que la había encontrado en una isla se dieron un beso y la soltó dirección al mar, lo más curioso es que el amigo que salía también en el sueño, estaba en sus contactos, y días atrás éste amigo comentó que no sabía quien era y porque estaba entre ellos. La mujer del primer plano con la tortuga era una compañera de trabajo de una amiga muy cercana de ella. Habían quedado en verse las tres en este mismo mes. ¿ Había algún presagio con relación al sueño?...estaba por ver y además sentía mucha curiosidad porqué era una fiel seguidora desde hacía unos meses. Sentía como una especie de desafío en conocerla y al ver la foto con la tortuga aumentó muchísimo el deseo de saber más de ella y porque estaba entre sus seguidoras.
miércoles, 17 de agosto de 2016
Narciso
Sabía que no era ella, alguien que tardaba en contestar un " Hola y un buen viaje"en un whassap, cinco horas no merecía dedicación, ni tiempo, ni sueños, ni fantasías, ni nada, sencillamente lo justo. En medio de una comunicación líquida, poco sólida, como se daban en las redes sociales, donde al principio con la novedad, todo era un descubrimiento y parecía que el interés subía y bajaba, como la espuma . Todo tenía su lado positivo, como el hecho de haber despertado al deseo e ilusionarse de nuevo, al menos sabía que su corazón podía a parte de latir recuperar la función básica de sentir. La energía estaba allí y tenía la posibilidad de abrirse al mundo y a la gente con perspectivas de reiniciarse de nuevo siempre con un interés recíproco. Una buena amiga que la quería se lo había comunicado, que dejara de alimentar egos, ya que había personas que se vanagloriaban exclusivamente de esto sin intención alguna de llegar a nada o ir más lejos, era una manera de seducir y una vez conseguido el objetivo del mismo, ya no tenía sentido alguno, también podía ser una actitud innata que podía causar malentendidos. De todas maneras no lo podría saber con exactitud, no era más que una desconocida de entre las muchas que tenía en sus contactos, intentó un acercamiento dando el teléfono pero apenas hablaron. Ocurrió que sin saber porqué, por una imagen al principio y por la elección de buena música y un discurso afín había empezado una complicidad, después atracción desencadenando un enamoramiento que le vino totalmente de nuevo, sin esperarlo.
Si tenía que explicar la situación con un ejemplo, lo tenía claro. Era como si se le hubieran hecho un regalo con un envoltorio precioso, aparentemente muy valioso, con un CD de buena música y con un escrito con palabras adecuadas, sin muestras emocionales de ningún tipo ni un interés especial, pero muy correctas. Una vez abierto el bonito envoltorio dentro hubiera una flor: Un narciso, demasiado perfumado y teniendo en cuenta lo que realmente significaba el nombre de la flor, no, no era su prioridad. Ni ahora ni nunca, valoraba el interior y ante todo la empatía emocional, tanto para una buena amistad como para una vivencia más íntima. La frivolidad, la superficialidad, lo material y los cambios de conducta de un día para otro, no los llevaba nada bien, más bien le causaban trastornos de ansiedad.
sábado, 16 de julio de 2016
Belleza escultural
Se iba acercando, poco a poco, bronceada, bella , sonriente, con este acento de zalamería andaluza que enamoraba a quien la escuchaba y también con un sentido de humor e ironía que realzaban aun más su personalidad atractiva, era como una especie de imán de los que se encuentran en las profundidades de la tierra, en este caso de arena de la playa. Se desnudó con la apariencia de la tranquilidad de quien se siente en un cuerpo acomodado a las miradas, moldeado como escultura greco romana, bronceada. Ella sintió unos deseos pasionales como no recordaba en muchos años, que fluían de dentro a fuera y consistía en llevarla dentro del agua, sentir el contacto de pieles y perderse en una abrazo entrelazado de cuerpo entero, junto a un beso profundo e infinito donde los alientos se confundieran en uno solo, respirarla, sentirla y vivirla en cada milímetro de piel, con la testigo peculiar del agua de la mar y a la vez con el vaivén de olas cómplices de un acercamiento . El tiempo pasaba deprisa y aunque había despertado de un estado pasivo donde los sentidos llevaban tiempo adormecidos , se sentía feliz y estimulada, renaciendo la curiosidad por cosas nuevas que había aprendido de esta mujer que había conocido en las redes sociales, poseía el arte de la seducción e inteligencia a raudales y esto hizo que las hormonas, deseo y pasiones empezaban a responder, la soñaba todas las noches y la tenía presente durante el día. Tenía la sensación de que era alguien inalcanzable, no había mostrado ningún apéndice de correspondencia pero había cierta complicidad, no tenía claro si era un reflejo de lo que sentía o la ilusión de que así fuera. Primero parecía un simulacro de seducción con canciones y letras, poesías insinuantes, pero también dudada, nada resultaba claro, todo eran indicios y fácilmente podrían ser inventados por las ganas que tenía de vivirla, descubrirla y amarla, siempre y cuando fuera un sentimiento compartido, con la consciencia de que era algo harto difícil, en alguien que poseía el don de la atracción por un cúmulo de valores, todos muy preciados para la mayoría : belleza, simpatía, inteligencia, humor, ironía y una exquisitez en el gusto y en la selección de música, imágenes y palabras muy bien redactadas, su muro era toda una demostración en originalidad e innovación, debates, de valores reconocidos hacia la mujer alternando con mensajes atrevidos y muy divertidos, seleccionaba mucho y compartía poco. De todas maneras, Ella tenía claro que esta energía de enamoramiento la hacía receptiva y quizá podría canalizarla a otras miradas más asequibles, también tenía algunas admiradoras personales en su muro. Se sentía con muchísimas ganas de un contacto generoso, de sentirse amada y atraída como ella se sentía en este momento después de un largo camino de pocas inquietudes amorosas, sólo era cuestión de esperar, vivir y sentir . El tiempo no se estaba por tonterías, no esperaba, cabalgaba a sus anchas burlando todas las oportunidades perdidas, y mirando atrás eran demasiadas y observando hacia adelante quedaba poco tiempo, iba hacia un proceso de envejecimiento asegurado, los años pasaban muy deprisa. Tenía que probar a distanciarse un poco, por su bien, quizá esto le haría ver la realidad, por triste que fuera, de ser una más entre muchas admiradoras que podían existir teniendo en cuenta todas las circunstancias buenas que la envolvían. O bien se lo haría saber bien claro, necesitaba saber sí podría tener una oportunidad, aunque fuera una sola de vivirla fuera de un sueño. El deseo estaba allí lanzado en mensajes que expresaban lo que sentía, sin insistir en demasía ni ignorar tampoco. La equiparaba a la luna, bella, luminosa, seductora e inalcanzable como creía que era ella misma.
sábado, 4 de junio de 2016
Incertidumbre seductora
Una vez pasado cierto tiempo ya había perdido la confianza de una nueva cita, por lo tanto todo había quedado en una de tantas ilusiones perdidas a lo largo de la vida, tenía buena experiencia en ello y por tanto un espíritu de superación asegurado. Fue una imagen en blanco y negro que cautivó su mirada, la sedujo con tan solo mirarla. Después vinieron algunas palabras bien escritas y redactadas, saludos virtuales, ahí se quedó la cosa. Pero inesperadamente vinieron otras palabras y con las palabras un asomo de complicidad que despertó a una seducción que andaba escondida y esperando salir en cualquier momento oportuno. Quedó la duda del que quiere y desea pero no sabe, ni imagina . La proporción del interés se reduce cuando no hay una respuesta clara pero sí, madurez. Pasado un tiempo prudencial un mensaje inesperado despejó la intriga de un encuentro sin expectativas aunque con ganas. Como en un flash peliculero, apareció con un coche espectacular imposible de aparcar en aquellas calles estrechas. Paró delante de la puerta de su casa. Bajó despacio, sin prisas, ni preocupación de si venía algún coche detrás, en el inicio de una rampa y además junto a curva cerrada. Con una sonrisa seductora, aparentaba mucha serenidad, abrió la puerta trasera, sacó una bolsa de enormes limones y unas ramas de laurel de su propia huerta, le ayudó a abrir la puerta de la calle y se quedó esperando fuera, guardando su lujoso carruaje. La casa en un momento quedó impregnada de perfume campestre, de limón y laurel. En la plaza tomaron un par de cervezas. Como solía hacer ella habitualmente, habló de emociones y vivencias personales. La conversación derivó en problemas de viviendas. Hubiera preferido menos posesiones y más tiempo e iniciativa de proximidad e interés. Hubo algún roce mínimo de manos, agradable, y una complicidad más o menos aparente. El tiempo pasó volando y la intriga de saber si la volvería a ver, quedaba ahí, en un punto muerto. Cuando llegó a su casa pensó que la austeridad era algo confortable y apacible. y en el estómago sintió un revoloteo de mariposas. El corazón murmuraba latidos de templanza, la mente pensamientos de prudencia y la emoción mucha calma. Lo que alguien puede imaginar y suponer suele estar muy lejos de la supuesta realidad. La intuición prevenía una incertidumbre temporal, pero la intriga en saberlo de momento la mantenía ilusionada, y a estas alturas, solo por esto ya valía la pena.
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