A los quince años ( me vi obligada a dejar los estudios porque las labores no se me daban bien. “Escola de la Dona” si aprobabas un bachiller técnico administrativo, directamente pasabas a trabajar a la diputación, la institución pública más bien pagada, el deseo de mi padre. No era fácil entrar, tenías que conocer a alguien dentro para facilitar la matrícula. Eso sí, muy estrictas en todo, incluso en la manera de vestir, los pantalones no estaban permitidos. Si no hubiera sido por “ las labores” quizá hubiera conseguido una plaza y un buen sueldo . Por las misma me tumbaron, y al sentirme impotente
ante la rigidez y el desprecio de aquella mala maestra sucumbí, hice más las de tres faltas permitidas y literalmente con una carta a mi padre “ me expulsaron” . Tenía quince años. Mi padre muy enfadado me obligó a trabajar. Entonces, años setenta era muy fácil encontrar trabajo. Empecé en un laboratorio de cremas cosméticas: Bel Cosmetic, relacionada con Elena Francis. Tengo muy buenos recuerdos de mis compañeras mayores que yo y muy protectoras. Estuve muy a gusto, tenía un buen sueldo, buen horario y buenas vacaciones con un lote de Navidad muy generoso. Mis dos hermanas mayores estudiaron esteticistas, las dos. Y a la mayor se le ocurrió abrir un centro de belleza. “ Instituto de belleza Iram”. Ah empezó lo que sería un semi esclavismo de por vida . Me sacaron de ´"Bel cosmétic". Y me colocaron sin tener ni idea a este centro. Ellas que tenían muy claro lo de formar familias, se casaron a los años 70. y decidieron que yo sería la que cogería el teléfono, y me enseñaron a depilar con cera. Trabajo que jamás me gustó. La cera es muy sucia y pegajosa. Un olor terrible y colarla un verdadero peligro, para quemarte o bien para las vías respiratorias, sufro laringitis crónica y bronquitis asmática, junto al tabaco. Se casaron, primero una, después la otra y decidieron venir por las tardes. Yo estaba todo el día y me encarga de la limpieza y coger las horas según sus preferencias de horario, generalmente por las tardes. Decidieron poner en negocio a mi nombre como autónoma, y así me quedó la gran responsabilidad, de cobrar todas lo mismo. Máxima responsabilidad e ingresos mínimos. Poco, más o menos la mitad de lo que se solía cobrar en cualquier trabajo de secretaria o auxiliar administrativa . Sin pagas dobles ni vacaciones. Ellas, al estar casadas y mantenidas, lo suyo era una ayuda , para una y para otra con una obsesión enfermiza en guardar y acumular dinero haciendo su hucha personal, viviendo de sus maridos que buscó con dinero. El hecho de no cotizar, las dos, les beneficio a la larga. A una en su separación consiguió un piso nuevo, y por mi padre un mobiliario de lo mejor, ella era así, de lo bueno siempre lo mejor. Nunca se conformó con poco. La otra, por su parte se pagó una jubilación privada, de las mejores, y al enviudar relativamente joven y al no constar que trabajaba tuvo una buena pensión. La perjudicada fui yo. Al dejar el trabajo casi a los cincuenta, empecé con sustituciones al ICS, como administrativa. Pero la mayoría de años cotizando a la baja de autónomos hizo que el promedio fuera muy bajo. Nunca pude coger bajas. Al ser la única titular, siempre había peligro de inspecciones. Me llevaron a una ilegalidad no escogida. Por mi parte estudié quiro masaje, drenaje linfático. Por las noches me dediqué a estudiar desde cero, graduado escolar, BUP, selectividad y trabajo social. Y ahora empieza la historia que me lleva al segundo esclavismo. Mi hermano con una discapacidad, psíquica y física, agravada por un accidente. Le tramité el diagnóstico y seguido la pensión de discapacidad del 66/% más la ley de dependencia, que estando como beneficiaria nunca cobré, “ La tonta del bote” . A partir de ahí, se cierra el negocio y las dos hermanas que seguían trabajando a mi nombre, me dicen que a mi no me corresponde nada porque me he ido. Treinta y cuatro años trabajando jornada completa, ellas media. Después de tal estafa, les pongo una condición. “ Yo he cuidado sola de los padres, ahora el cuidado del hermano será cosa de las “ tres”…y un rábano. Nos dejan solos y a vivir que son tres días. Pido la tutela legal, ya que la de en funciones la he tenido siempre. Y me la niegan y por protocolo la jueza, yo sin abogada, se decide una fundación que en teoría se tiene que encargar de todo. “ otro rábano” , Le busco un cuidador de lunes a viernes, cuatro horas, 600 euros din asegurar, por deseo del mismo, la fundación, lo acepta. Y según la resolución judicial, reconocen mi implicación ,el cuidado y todos los fines de semana y festivos ( se ve que como voluntaria, entiendo que entendió la jueza. Reclamo y me dicen que no hay presupuesto. Mentira, lo hay, mi hermano cobra muchísimo más que yo. Pido la ley de dependencia que nunca había cobrado. Hay un irregularidad, no estoy empadronada, como no la había cobrado, ni me entero . A pesar que he cuidado a todos en esta casa. Nada más me reconocen dos de los muchísimos años de cuidadora. Ahora mismo llevo seis años sin fines de semana, festivos y ningunas vacaciones. La hermana mayor, la que está mejor de salud, se dedica en invierno a hacer senderismo y partidas diarias de pingpong dice que es muy mayor y que nunca han tenido la intención de cuidar a su hermano, de marzo a octubre de camping, en un módulo. La otra casada con un millonario y con todo lo ganado, ilegal, ( tienen la tarjeta rosa) guardado quien sabe donde. Es una obsesión enfermiza. Controlar y afanar todo lo que puede. ( Nos a robado a todos) es una especie de cleptomanía y control , llegó a hacer cambiar el testamento de la madre de una amiga nuestra, hija única, en favor de sus hijos, jodiéndole la vida, la sinvergüenza) desconozco el nombre de esta enfermedad obsesiva. Maldad . El avaro de Moliere generoso a su lado. No sé cuantas veces a dado la vuelta al mundo, pero dos años seguidos ha hecho el crucero millonario que lo hace .Tiene la osadía de salir por tv3 y decir que ha ahorrado mucho. Ella no lo paga, si no, no lo hace En el barrio todo el mundo sabe de que pie calza. Siempre con quejas, y que ella no tiene nada ( Como lo tiene guardado quien sabe donde) . Lo último, que me ha llevado a un depresión. voy al juzgado a hacer una queja escrita, he hecho unas cuantas, acerca de la fundación, ni hace ningún servicio y como es una institución muy blindada y protegida a nivel judicial, no se sabe lo que cobran, pueden cobrar lo que quieran siendo entidades sin ánimo de lucro. Las hermanas van por su cuenta con una abogada y me meten en un juicio sin saberlo. La humillación más terrible que he vivido. Me sentí como el toro en medio de una plaza que no tiene ni idea de lo que le espera, antes de la tortura hasta la muerte, las hermanas de público babeando ante tal humillación. Son de una malignidad endemoniada. Una jueza desconocida , anteriormente reconoció la injusticia vivida y me llegó a decir que había sido una mujer muy valiente. Esta vez, no. El juicio, “ yo alma de cántaro” tenía que haberlo anulado por falta de letrada. Yo dije que hacía todas las funciones que debería hacer la entidad de la fundación, y así iba sumando el patrimonio, sólo acumular el patrimonio de mi hermano que había subido porque todas las tareas relacionadas con el cuidado las hacía yo, si no de que iba a tener lo que tiene. Lo que cobra la fundación por poco que haga, sube muchísimo, de eso viven y ganan . Y por lo tanto pedía la remuneración de los seis años trabajados de fines de semana, festivos, puentes y vacaciones .Llevé un informe del centro de salud mental SEMS-DI. y de la Dra de familia. Solo me conocen a mi, y de la disconformidad de mi hermano con la fundación. Y la jueza, me dice que estos informes no le “ sirven para nada”. Ha entrevistado a mi hermano. ( No quería hacerlo) lo que tengo claro ,que no hay justicia. Es un maltrato no reconocido, que una mujer libre tenga que asumir todas las responsabilidades familiares, primero por humanidad, y que si decides hacerlo lo haces porque quieres y no tienes ningún derecho. Y las otras dos, con más salud y con mucho más dinero se salen con la suya y a esperar como con los padres, sin cuidarlos, ni visitarlos a esperar cobrar la herencia ,aquí si que no cede nadie. Vergüenza de mundo, donde el egoísmo es tan reconocido que ni hay ley, ni empatía ni humanidad. Ya estamos en la era de MATRIX. Lo que he vivido estos últimos seis años ha sido una esclavitud y sigue. Y la humillación del juicio inesperado fue la experiencia más terrible vivida. Eso que he tenido dos cánceres de mama, sola, no me ha cuidado nadie y cinco operaciones de fémur, sola también y lo último una tri- fractura de húmero derecho, sola. Para nada victimista como se atreven a decir “ algunas personas". Es un maltrato no reconocido como tal. Otras dicen que lo hago porque quiero. Jamás me he sentido tan sola.

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