
Brindamos por la vida, la suerte y el destino,
bajaste la mirada con disimulo...quizás tenías
miedo, timidez o inseguridad o sencillamente
te deslumbró el destello de transparencia.
La pena es que sin el encuentro de miradas
no se cumplen los deseos y el destino pierde
su camino trazado...¿ lo intentamos de nuevo?




