viernes, 18 de junio de 2010

reflexiones


Esperando aprendí a no desesperarme,

que los estímulos cuando no hay respuesta

se desvanecen y se pierden.

Que el deseo crece o disminuye proporcionalmente

a la complicidad dada o establecida.

Que el amor es una actitud ante la vida

respecto a lo recibido, aprendido, y lo innato.

Que los genes deciden más de lo que suponemos.

Que la realidad es un conjunto de miradas subjetivas.

Que la manifestación emocional anda reprimida

y que la ausencia de emoción lleva a la fustración,

desequilibrio, ansiedad y al vacío.

Que la represión de lo sentido nos hace vulnerables

a la enfermedad.

Que la vida es un paseo para disfrutar y aprender

de todo lo que nos rodea, y que la libertad está en

escoger diferentes caminos trazados,
que lo establecido no es lo mejor sinó lo más cómodo...
Que la creatividad y los sueños nos acercan a la felicidad.

Qué todo es efímero y en la intensidad de vivirlo

o dejarlo pasar se nos escapa la vida









martes, 15 de junio de 2010

FINAL FELIZ


Las hermanas siamesas: intolerancia, rigidez y prepotencia junto a la sumisión y al abuso de poder se reunieron confabuladoras para exterminar la justicia y la razón...citaron al gran saber como juez. La razón y su aliada la justicia invocaron a la palabra y al diálogo para defender su compostura y resistir ante sus contrincantes y no perecer. La palabra tomó todo el protagonismo, el diálogo no lo consiguió. La intolerancia se tapó los oídos, la rigidez se contracturó, la prepotencia no daba crédito, el poder ya no tenía sentido y se separó del abuso, que no sabiendo donde cobijarse se marchó resignado y compungido, la sumisión avergonzada y cabizbaja le acompañó.
El gran saber dictó sentencia liberando a la justicia y la razón...un gran festejo se celebró, entre sonrisas, abrazos y alegría, por un final feliz que por fin acontecía



lunes, 14 de junio de 2010

Una estrella que iluminó nuestras vidas

Madre amadísima, no se donde te hallas, si hay otras vidas, si eres energía, si habitas en un lugar donde tienen acogida las almas bellas e infinitas. Cuando miro al cielo, pienso que es allí donde resides que eres una estrella que brilla con luz propia, como lo hacías cuando estabas entre nosotros. Cuanto añoro tu presencia cálida, tu sonrisa preciosa angelical y rebosante de bondad serena. ¡Te pienso tanto! y es entonces que te siento cerca, en el momento preciso que alguna razón me angustia o una preocupación me invade ,sin predecirlo, se abre un camino de luz o una solución impensable aparece como surgida de una amor incondicional que aflora como si de un sueño viviente se tratara.
Aprendí tanto de tu sonrisa que me quedé con ella y muchas veces la veo dibujada en mis propios labios, desde que te fuiste la hice mía y en ella te siento y te revivo de nuevo. Madre mía, que me llegaste a conocer como nunca yo llegaría hacerlo y como una bruja bondadosa predecías aquello en que me convertiría con la mirada de aceptación y con una actitud positiva de aprobación convincente, demostrando este amor que llevaré siempre conmigo.
Cuando viví la adolescencia, por cierto muy rebelde, padre, no la llevaba ni entendía nada bien
y tu siempre comprensiva con una mirada de complicidad, salías en mi defensa aludiendo el gran corazón que tenía, a pesar de mis mal hechuras constantes y el mal genio, que en cierta manera saqué de ti, ya que las dos éramos signos de fuego que marcarían nuestra personalidad.
Hay un hecho en este período que me duele muchísimo recordar, no sé bien la razón pero me preparaste algo de cena que no quería y tiré el plato al suelo, tu me miraste con una desaprobación tan evidente de que no merecías este mal trato, que me sentí la persona más indeseable del mundo. Una imagen triste ensombrece aquel instante que borraría si tuviera el poder de hacerlo por la tristeza de decepción que vi en tu mirada.
Al pasar de los años la relación de unión fue creciendo y un halo de admiración hacia ti crecía al contarme historias muy hermosas de tu juventud, las vivías tan intensamente que conseguías que las visualizara como si yo hubiera estado presente. Otro detalle que me divertía mucho, era la manera en que inventabas palabras. Recuerdo muy bien una historia que contaste en un viaje en el metro acerca de una hermana del abuelo paterno, en que decías que tenía como amante una mujer, supongo que las palabras que conocías para contar una historia de amor entre dos mujeres te resultaban poco adecuadas o sencillamente no te gustaban y tan tranquila soltaste que eran "livianas", y que a pesar que la familia se interpuso radicalmente al final acabaron viviendo juntas hasta que la otra mujer murió de enfermedad, pero llegaron a ser muy felices.
Daría lo que fuera para poderte decir lo mucho que te quise y que no hay día desde que te fuiste que no te recuerde con un cariño infinito, tanto como la distancia que nos separa...seguiré mirando al cielo y buscándote entre las estrellas que brillan con luz propia la misma que iluminaba tu mirada azul, tierna, serena y amorosa, que guió nuestras vidas con un ejemplo de respeto a la libertad, las buenas formas y a la dignidad en toda su amplitud humana.

viernes, 11 de junio de 2010

dignidades

Tu dignidad anda escondida entre el polvo de las esquinas
detrás de una mutante indiferente a la caza de aliadas sometidas.
Caíste en su tela de araña de afrentas y discordias.
Está en cada lágrima derramada de sumisión e impotencia.
En la permisividad del control a la búsqueda de errores cometidos.
La mía anda en las acacias lilas donde los mirlos cantan
a la libertad , a la primavera y al amor.
Está en cada sonrisa que ilumina miradas complacientes.
En el agradecimiento de cada persona bien atendida,
en cada insecto superviviente que sale por puertas y ventanas
donde su pequeñez es un mundo ante las miserias que se arrastran.
En los abrazos y complicidad de los corazones que se manifiestan.
Llegaste a un puesto que clamaba injusticia, por todos los costados.
Los silencios solidarios aun se respiran en las alturas y en cada una
de las personas íntegras que no olvidan su imagen sonriente, su aplomo
su autoridad junto su bien hacer como persona humana de gran corazón
En la balanza de los errores perseguidos no se tambalea, oscila
en el desequilibrio de la ceguera cuando no se quiere ver,
oír, ni reconocer una verdad que clama razón a gritos justicieros
Cuando te mires al espejo y reconozcas la consciencia y justicia
tu dignidad recuperará su lugar y tu mirada la sinceridad que
volverá ha adquirir el brillo de la pureza de un alma en vilo,
que no supo imponerse a la frialdad de un conflicto reiterativo
donde nunca anidó la emoción y el buen sentimiento.
solo afrenta y desprestigio.

martes, 8 de junio de 2010

sonrisas




Su hermosa sonrisa blanca llena todo el espacio
resplandece e ilumina todas las tardes
no hay día que no se lo diga, y siempre
me responde..." tu tambien sonries"
entre piropos y sonrisas nos comunicamos
y entendemos a la perfección...

no caben contratiempos, ni intrusiones.

pregunta sin respuesta


A la luz de las velas las palabras danzaban al compás de la música

en silencio la escuchaba sin perder el tono ni el ritmo armonioso

no hubo besos, ni caricias, ni abrazos, se quedaron atrapados

en un velo simulado de ausencia de deseo...dando unos pasos firmes

se levantó despacio y sin mirar atrás entró en la habitación a oscuras.

¿Hubiera salido a buscarla, si no la hubiera seguido?





domingo, 6 de junio de 2010

divagando




Entre divagaciones y dudas


compensaciones y distancias


un impulso imprevisto reconoce


lo preciso y le concede la palabra,


escribe y un suspiro de reconocimiento


la envuelve... tanta duda y ofuscación


entre la decepción o el agrado,


un dilema por descubrir o una


pérdida entre tantas por vivir.