miércoles, 14 de julio de 2010

reencuentro casual de una desconocida familiar


Fue un reencuentro casual, de una desconocida familiar

Entre la multitud su imagen destacaba entre las sombras

su sonrisa resplandecía felicidad, sus ojos destellos azules

sin conocerla me resultaba familiar....

En otro evento festivo y en otra ciudad la volví a encontrar

entre miles de personas se hacía notar, nos regalamos una

sonrisa y un saludo, un privilegio del azar.

¡¡¡Bendita su bella imagen!!! de festejos, sonrisas

reencuentros casuales, de personas desconocidas
con aires familiares.






martes, 13 de julio de 2010

DISTANCIA


Me adentro en el laberinto de tus palabras

y un deseo de tenerte cerca me envuelve...

dibujo tu sombra y me embeleso de tu sonrisa

de tu hechizo y magnetismo.

Una parte de mi te aleja, la otra te acerca

y entre contradicciones y olvidos la distancia

apuesta y gana por una ventaja evidentísima.

miércoles, 30 de junio de 2010

Formentera vivencial


Llegué a la isla en pleno solsticio de verano, vi de buenas a primeras dos lagartijas de tonos verdes amándose entrelazadas, invocando al sol agradeciendo su calidez y ofreciéndole el ritual más hermoso conocido, el amor entre dos.
Paseando por el lugar divisé varias higueras frondosas de forma circular, estaban verdes y sus hojas relucían por la lluvia primaveral e invernal. Ofrecían su primer fruto, brevas deliciosas, y también su sombra generosa, como un refugio pasajero a los caminantes isleños o forasteros no importaba el origen, en las horas fuertes de sol veraniego.
Siguiendo el camino a unos cinco minutos escasos me reencontré con la Cala Saona, de aguas límpidas cristalinas, coloreadas entre verde, azul y turquesa, su nitidez destellaba reflejos del cielo, buscando miradas de agradecimiento y admiración de tanta belleza contenida entre partículas de agua y sal condensada. Todo un tesoro por descubrir para aquellas personas ávidas de mar y de sol, como yo misma y otros visitantes del mundo .
Emocionada por el encuentro tan deseado y sentido me desposeí de la vestimenta estival. Conecté en silencio con la mar, meditando afloró el deseo sentido, y de mis ojos dos lágrimas emotivas se deslizaron hasta llegar al agua, que curiosamente tenían el mismo sabor a sal. El agua me llamó a través de la brisa y nos sumimos en un gran abrazo. Me dejé llevar por la corriente, apenas sentía mi cuerpo liviano, me sumergí hasta la levitación y saciada de placer salí y me tumbé en la cálida y blanca arena de la playa tan placentera como el agua, fría y al mismo tiempo acogedora.
El atardecer no quiso perderse la bienvenida y me obsequió con una luz de tonos rosados púrpura y de un rojo viviente, reposando sobre el horizonte se durmió rebosante de quietud.
No tardó en suplirlo la luna llena de luz dorada que fue subiendo como un globo, para iluminar la noche más corta y mágica del año.
Poco a poco fueron llegando los comensales, les esperaban manjares deliciosos, y un vino rosado excelente, extremeño, elaborado por un artesano de buenas manos y gran corazón.
En mitad de la copiosa cena el cielo nos brindó una estrella fugaz de reflejo tardío, para que todas las personas allí reunidas no perdieran la ocasión de ver y vivir tal evento espontáneo y bello. Vino una hada-bruja, preciosa mujer con flores en el pelo y perfume de esencia de hierba de San Juan. Nos invitó a danzar e iluminar la noche con fuego, también a depurar lo no querido y llamar a lo deseado. Saltamos el fuego, y lo rodeamos con danzas circulares que nos armonizaron con todos los elementos, fuego, tierra, agua y aire...una noche mágica de vivencias compartidas, con personas con encanto.

viernes, 18 de junio de 2010

entre silencios y encuentros

Desnudas en la arena dejamos que el sol acaricie nuestra piel
guardamos la distancia justa, para sentirnos sin rozarnos
las olas se acercan y murmuran proximidad, la brisa acercamiento
y sin inmutarnos no nos movemos simulando normalidad...
así va pasando el tiempo, entre silencios y encuentros.
Somos supervivientes equidistantes ante la manifestación
de un respeto prudencial...

reflexiones


Esperando aprendí a no desesperarme,

que los estímulos cuando no hay respuesta

se desvanecen y se pierden.

Que el deseo crece o disminuye proporcionalmente

a la complicidad dada o establecida.

Que el amor es una actitud ante la vida

respecto a lo recibido, aprendido, y lo innato.

Que los genes deciden más de lo que suponemos.

Que la realidad es un conjunto de miradas subjetivas.

Que la manifestación emocional anda reprimida

y que la ausencia de emoción lleva a la fustración,

desequilibrio, ansiedad y al vacío.

Que la represión de lo sentido nos hace vulnerables

a la enfermedad.

Que la vida es un paseo para disfrutar y aprender

de todo lo que nos rodea, y que la libertad está en

escoger diferentes caminos trazados,
que lo establecido no es lo mejor sinó lo más cómodo...
Que la creatividad y los sueños nos acercan a la felicidad.

Qué todo es efímero y en la intensidad de vivirlo

o dejarlo pasar se nos escapa la vida









martes, 15 de junio de 2010

FINAL FELIZ


Las hermanas siamesas: intolerancia, rigidez y prepotencia junto a la sumisión y al abuso de poder se reunieron confabuladoras para exterminar la justicia y la razón...citaron al gran saber como juez. La razón y su aliada la justicia invocaron a la palabra y al diálogo para defender su compostura y resistir ante sus contrincantes y no perecer. La palabra tomó todo el protagonismo, el diálogo no lo consiguió. La intolerancia se tapó los oídos, la rigidez se contracturó, la prepotencia no daba crédito, el poder ya no tenía sentido y se separó del abuso, que no sabiendo donde cobijarse se marchó resignado y compungido, la sumisión avergonzada y cabizbaja le acompañó.
El gran saber dictó sentencia liberando a la justicia y la razón...un gran festejo se celebró, entre sonrisas, abrazos y alegría, por un final feliz que por fin acontecía



lunes, 14 de junio de 2010

Una estrella que iluminó nuestras vidas

Madre amadísima, no se donde te hallas, si hay otras vidas, si eres energía, si habitas en un lugar donde tienen acogida las almas bellas e infinitas. Cuando miro al cielo, pienso que es allí donde resides que eres una estrella que brilla con luz propia, como lo hacías cuando estabas entre nosotros. Cuanto añoro tu presencia cálida, tu sonrisa preciosa angelical y rebosante de bondad serena. ¡Te pienso tanto! y es entonces que te siento cerca, en el momento preciso que alguna razón me angustia o una preocupación me invade ,sin predecirlo, se abre un camino de luz o una solución impensable aparece como surgida de una amor incondicional que aflora como si de un sueño viviente se tratara.
Aprendí tanto de tu sonrisa que me quedé con ella y muchas veces la veo dibujada en mis propios labios, desde que te fuiste la hice mía y en ella te siento y te revivo de nuevo. Madre mía, que me llegaste a conocer como nunca yo llegaría hacerlo y como una bruja bondadosa predecías aquello en que me convertiría con la mirada de aceptación y con una actitud positiva de aprobación convincente, demostrando este amor que llevaré siempre conmigo.
Cuando viví la adolescencia, por cierto muy rebelde, padre, no la llevaba ni entendía nada bien
y tu siempre comprensiva con una mirada de complicidad, salías en mi defensa aludiendo el gran corazón que tenía, a pesar de mis mal hechuras constantes y el mal genio, que en cierta manera saqué de ti, ya que las dos éramos signos de fuego que marcarían nuestra personalidad.
Hay un hecho en este período que me duele muchísimo recordar, no sé bien la razón pero me preparaste algo de cena que no quería y tiré el plato al suelo, tu me miraste con una desaprobación tan evidente de que no merecías este mal trato, que me sentí la persona más indeseable del mundo. Una imagen triste ensombrece aquel instante que borraría si tuviera el poder de hacerlo por la tristeza de decepción que vi en tu mirada.
Al pasar de los años la relación de unión fue creciendo y un halo de admiración hacia ti crecía al contarme historias muy hermosas de tu juventud, las vivías tan intensamente que conseguías que las visualizara como si yo hubiera estado presente. Otro detalle que me divertía mucho, era la manera en que inventabas palabras. Recuerdo muy bien una historia que contaste en un viaje en el metro acerca de una hermana del abuelo paterno, en que decías que tenía como amante una mujer, supongo que las palabras que conocías para contar una historia de amor entre dos mujeres te resultaban poco adecuadas o sencillamente no te gustaban y tan tranquila soltaste que eran "livianas", y que a pesar que la familia se interpuso radicalmente al final acabaron viviendo juntas hasta que la otra mujer murió de enfermedad, pero llegaron a ser muy felices.
Daría lo que fuera para poderte decir lo mucho que te quise y que no hay día desde que te fuiste que no te recuerde con un cariño infinito, tanto como la distancia que nos separa...seguiré mirando al cielo y buscándote entre las estrellas que brillan con luz propia la misma que iluminaba tu mirada azul, tierna, serena y amorosa, que guió nuestras vidas con un ejemplo de respeto a la libertad, las buenas formas y a la dignidad en toda su amplitud humana.