domingo, 10 de abril de 2011

Noche de luna




Cediste como ofrenda tu cuerpo desnudo


la noche silenciosa te entregó su espacio


caricias de luna dibujaron tu silueta


la piel respondía al tacto de dulces besos


de un deseo desvanecido de tanta espera


sin respuesta, una imagen sombría


apareció bruscamente y rompió el hechizo.


Un nudo de ausencias se atascó donde


anidan las penas de los que no son amados


como realmente desearían serlo...















Bailando al son del ritmo





Una canción sonaba y bailamos al son de su ritmo


brotes de sensualidad se esparcían por el lugar


a penas un roce de labio con piel, es lo único que recuerdo,


el deseo florecía mientras mirabas a ninguna parte


la seducción enmudeció la palabra y se evaporó


El instinto quiso tomar el protagonismo proponiendo


la oscuridad y una cama confortable...


Partimos en direcciones diferentes, ignorando


las propuestas tan femeninamente opuestas

primavera


Mira, reconoce y ama.

Una primavera de colores

te espera y mil flores preciosas

iluminarán tu mirada,

embriagarán con su perfume

para resucitar tu olfato

adormecido de tanto asfalto.

Sonríe, sueña y canta

enamórate y alegra el corazón

el frío invierno muere al igual

que las largas noches oscuras.

Respira, renueva el aire, y busca.

Seres vivos, vivir quieren y

compartir amores desean.

Abraza, acoge y siente

Hay cientos de pieles

ávidas de roces y de tacto

Abre puertas y también el corazón.

Vibra, despierta y comparte

que la vida clama a gritos

Amor, amistad y ternura.

Madruga y escucha a los mirlos

sus cantos de encuentros

un ejemplo de renacimiento


de todo aquello placentero.








sobreviviendo


Entre silencios y tristezas pienso y revivo,

desencuentros, soledades y ausencias

miradas ciegas, besos perdidos

neblinas de palabras desdibujadas

emociones negadas de sentimientos vencidos.

Tsunamis de evasiones, anegando implicaciones

simulando no querer estar, oír, ni hablar.

Comunicaciones bloqueadas de orgullos heridos.

Pérdidas constantes equidistantes con un vacío

que grita en silencio: ¡ la muerte acecha! envuelto


de indiferencias y muros silenciosos...quien no se implica

no sufre ni siente, el corazón se endurece,

permanece vivo, solo late al ritmo que precisan

los órganos vitales para sobrevivir.

La ternura hiberna, espera una mirada,una palabra

un beso o una sonrisa que la despierte para brotar

en una primavera multicolor de caricias nuevas,

de emociones sensitivas que derrumben tanta

frialdad de miedos estúpidos y muertes vanas,


Tanta desazón embrutece el alma, esencia


humana, espejo de aguas estancadas.







sábado, 19 de marzo de 2011

Sta Pepa


La primavera se hace entrever

el sol se pasea por mi piel

y la música por el alma

mi gatita me roza el pie

la siento y me acompaña.

Los amigos me llaman

y me felicitan,

una jornada festiva

de sol, quietud y compañía.



l

viernes, 4 de marzo de 2011

Carmen


El alzheimer le arrebató la memoria, la autonomía y la libertad, pero la ternura y la luz de la mirada resplandecían intactas. Se conocieron en un trayecto corto de una ambulancia colectiva.
Conectaron con la sonrisa y las manos. No fueron necesarias conversaciones complicadas de palabras sin sentido. Después de tres largas horas de espera en el hospital ,el encuentro con aquella mujer de sonrisa cercana le transmitió la paz precisa y la calma justa de un corazón acogedor y una delicadeza exquisita,que le permitió olvidar pena, dolor, tristeza e inhumanidad.

Atardecer silencioso




Caminaban en silencio observando la belleza del paisaje, la luz del atardecer, el silencio de la mar en calma. Una delante de la otra, poco a poco fueron acercándose hasta que las manos rozaron la piel erizándose al unísono. Era la hora en que el sol y la mar se aman, las gaviotas besan las nubes y la arena abraza el rastro de las pisadas de los amantes. La gran avenida de vuelta a casa les ofreció un extendido manto de hojas rojas y ocres. Bastaron unas palabras desafortunadas para romper el hechizo y la embriaguez de una preciosa velada.