Estabas en la otra cama despierta,
has venido a la mía cuando yo ya no estaba.
Te has impregnado de mi olor y calor.
Llorando has corrido hasta la puerta huyendo,
yo he salido tranquila sin retenerte solo para consolarte.
He besado tus ojos y lágrimas, un ligero giro de rechazo
ha negado un beso tierno...desde el olvido ha venido un
recuerdo hiriente adormecido...
Una pena huidiza te envolvía al cerrar la puerta.
He vuelto a la cama sin entender nada.
Solo se que estaba tan fría como tus labios de hielo.